Si eres programador o quieres aprender a desarrollar tus propios programas agradecerás todo lo que es puesto a tu disposición: compiladores, editores, scripts, etcétera. En caso de que todavía estés en la fase de aprendizaje aumentarás tus conocimientos de programación con las guías y los diversos tutoriales que explican perfectamente todos los pasos que deben ser seguidos para obtener los pertinentes resultados, desde un software muy simple hasta un programa complejo que sea de mucha utilidad para toda la comunidad.

Por otra parte, si ya tienes suficientes conocimientos de programación puedes empezar a hacer uso de multitud de herramientas con las que podrás dar rienda suelta a tu creatividad. El ambiente de desarrollo integrado, también conocido como IDE, es el más común y admite todo tipo de lenguajes de programación. Algunos editores se centran en el uso de un determinado lenguaje, por lo que solamente se recomienda su utilización si sabes programar en el mismo: JavaScript, C++, Python, BASIC, etcétera.

Proyectos de todos los tipos pueden ser llevados a cabo, permitiéndote crear programas, páginas web y nuevos software de programación que sean de ayuda para otros desarrolladores. Cada proyecto es albergable en un instalador propio, pudiendo integrarlo en una GUI que tú mismo hayas creado. Algunas de las muchas tareas realizables se resumen en compilación, depuración y escritura de código, tratamiento de bases de datos, edición y conversión de conjuntos hexadecimales, modificación del código fuente y alteración del contenido que albergan los ficheros XML. Para algunas de ellas es recomendable utilizar kits de desarrollo, mientras que ciertos proyectos exigen el uso de herramientas en concreto si pretendes que los mismos sean compatibles con determinados sistemas operativos y diversas plataformas.